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Castro de Santa Tecla

A mediados del siglo VIII, en el noroeste de la Península Ibérica, se aprecia una transformación radical con la aparición de los primeros poblados de carácter estable, denominados castros o citanias, una forma de hábitat no exclusiva de esta zona pero que en ella alcanza su máxima expresión. El esplendor de la cultura castreña se sitúa ya en plena época de la dominación romana, siendo los ejemplos mejor conservados los castros de Coaña, en Asturias, y el de Santa Tecla, en Galicia.

Estos nuevos poblados surgen de forma progresiva, imponiéndose como sistema dominante porque su emplazamiento controla los pasos estratégicos y permite el acceso a recursos naturales fácilmente explotables.

Su forma de hábitat se caracteriza por núcleos de distinto tamaño, desde los más pequeños, de 23 por 20 m., hasta los mayores, de 391 por 280 metros. Se ha calculado que en su interior habitarían una media de 250 individuos.

La citania del Monte Santa Tecla, descubierta y comenzada a excavar en 1913, debió ser un importante poblado minero pre-romano, teniendo además una excelente ubicación estratégica gracias a controlar la desembocadura del río Miño desde sus 200 metros de altura. El apogeo de esta población se prolongó hasta el siglo II de nuestra era, en que cayó en el olvido.

Fuertemente defendida por una muralla, fosos y torres, en el interior del recinto amurallado, de forma desordenada y sin apenas espacio entre ellas, se situaban las viviendas. La mayoría de las casas de los castros eran pequeñas y circulares, mientras que otras, de planta cuadrada, podían tener hasta diez metros de longitud.

Cubiertas de brezo o paja, en el interior de las viviendas se desarrollaba la vida cotidiana, en torno a un fuego central rodeado por bancos corridos. Al frente de los castros se hallaría un grupo privilegiado, que se beneficiaría de los bienes y objetos suntuarios procurados por actividades como la agricultura, la ganadería, la caza, el marisqueo o el comercio.

La citania de Santa Tecla fue declarada Monumento histórico-artístico en 1931.

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